Escuela La Moreneta Flamenco Ballet Wellness 2026

Dirección: Carlos Peña Otaegui 11.900, L. 16, Las Condes, Santiago, Chile


A compás


A COMPÁS

Dirigir “A Compás” fue, ante todo, tomar una decisión ética.

Vivimos en una cultura que empuja constantemente al individuo a mostrarse, destacarse y ocupar el centro. En la danza, eso suele traducirse en el solo, en el lucimiento personal y en una lógica de protagonismo que muchas veces confunde intensidad con verdad.

En A Compás elegí conscientemente no trabajar con solos. porque el solo —tal como suele entenderse— refuerza una lógica de ego y narcisismo que no dialoga con la experiencia profunda del flamenco y de la danza española, ni con el tipo de escucha que me interesa cultivar.

Esta obra nace desde la escucha activa:

escucha de la música, escucha del pulso común, escucha del otro.

Aquí el movimiento no se impone: responde.

El cuerpo no busca ocupar el centro: busca estar a tiempo.

Cuando el ego se afloja, algo más puede aparecer. Ese algo es el duende. No como efecto espectacular, sino como estado. Un estado donde el cuerpo entra en una frecuencia más lenta y profunda, cercana a las ondas cerebrales teta, donde disminuye el control consciente y se amplía la percepción. Allí la danza deja de ser ejecución y se vuelve presencia.

Aunque en escena varíe la cantidad de intérpretes, el baile es siempre colectivo. Cada cuerpo está sostenido por el grupo, por una respiración compartida y por un pulso que no pertenece a nadie en particular. No hay jerarquías escénicas: hay relación.

A Compás propone así una forma de habitar la tradición desde la experiencia viva y no desde la forma fija. El compás no se demuestra ni se exhibe. Se siente, se pisa y se comparte.

Esta obra es una invitación a correrse del centro,

a disolver el yo, y a confiar en que, cuando el grupo escucha de verdad, el duende aparece solo.